Muerte ronda en cuevas de murciélagos (Video)
ene 20, 2011
Un equipo de expertos en vida salvaje dirigido por la Universidad de California, pidió hoy el involucramiento de las autoridades de lugar en una lucha nacional para tratar de erradicar un nuevo hongo que ha matado a más de un millón de murciélagos en el este de Estados Unidos y se está extendiendo rápidamente en toda América del Norte.
"Si perdemos a los murciélagos, perderemos especies que son vitales en algunas comunidades, ellos son depredadores que consumen enormes cantidades de insectos, además de ser hermosas especies de vida silvestre que son parte importante de la biodiversidad de América del Norte", dijo Janet Foley, profesora de la Universidad de California de medicina veterinaria en el Center for Vectorborne Diseases. El llamado a tomar acción a nivel nacional frente a esta delicada situación por parte de Foley y sus colegas aparece en línea hoy en la sección Early View de la revista Conservation Biology.
Los murciélagos son miembros esenciales de los ecosistemas naturales, cazan insectos, contribuyen con la polinización de las plantas y dispersión de semillas, dijo Foley. "Los murciélagos hacen los trabajos en la noche que las aves hacen durante el día. Pero debido a que son más activos en la oscuridad, pocas personas son conscientes de cómo los murciélagos viven a nuestro alrededor y lo valiosos que son".
La nueva enfermedad producida por un hongo se llama "síndrome de la nariz blanca". Los científicos creen que el hongo, que normalmente vive en el suelo, de alguna manera viajó a paredes de las cuevas donde los murciélagos hibernan durante el invierno y comenzó a infectar la piel, los rasgos faciales y las membranas de las alas de los animales.
El síndrome de la nariz blanca es producida por el hongo Geomyces destructans y ha matado a más de un millón de murciélagos en el este de los Estados Unidos.Los murciélagos enfermos parecen estar cubiertos con hielo. Vuelan más de lo normal, utilizando las reservas de grasas, y también pierden el agua a un ritmo más rápido de lo normal. Desorientados, se trasladan a lugares expuestos, tales como las entradas de las cuevas. Finalmente, se mueren de hambre, congelación o mueren de deshidratación.
Los primeros murciélagos infectados fueron descubiertos por un explorador en una cueva cerca de Albany, Nueva York, en febrero del 2006. Desde entonces, murciélagos infectados han sido encontrados al norte de Ontario y Quebec en Canadá, al sur de Tennessee y al oeste de Oklahoma. Los autores escriben que esperan que los murciélagos infectados crucen las Montañas Rocosas y entren en California en los próximos años.
Hay 23 especies de murciélagos que hibernan en las cuevas de California, por lo tanto, son vulnerables al síndrome de la nariz blanca. Foley dijo que el hongo no parece ser una amenaza para las personas u otros animales. La National Wildlife Health Center, un programa del Servicio Geológico de EE.UU., identificó el hongo que produce la enfermedad en el 2007, es el Geomyces destructans.
"En los tres años desde su descubrimiento, el síndrome de la nariz blanca ha cambiado el enfoque de conservación de murciélagos en América del Norte", dijo Foley. "Una respuesta nacional está obligado obligatoria, y nuestro plan de trabajo epidemiológico está diseñado para ayudar a los estados emergentes y los planes nacionales de lucha contra el síndrome de la nariz blanca en los Estados Unidos". Foley y sus colaboradores expusieron sus recomendaciones en un seminario en Colorado en agosto del 2010 financiado por el Servicio de Parques Nacionales.
Las recomendaciones de los autores incluyen: una red de investigación de los brotes para establecer un diagnóstico estándar y definiciones de los casos, vigilancia de la población de murciélagos, y una mayor conciencia pública del problema. "Los científicos, políticos responsables y miembros del público todos tendrán una voz en el próximo debate sobre el mejor curso de acción", dijo Foley. Asimismo, piden realizar más estudios sobre los agentes químicos y biológicos conocidos que pueden matar el hongo, pero que aún no han sido comprobados que sean seguros para los murciélagos.
Fuente: Conservation Biology
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