Todos los pulpos son venenosos!
abr 16, 2009
Pulpo de anillos azules (Hapalochlaena lunulata)Antes se pensaba que sólo el pulpo de anillos azules era -entre los pulpos- el único venenoso. Aunque esta especie de pulpo sigue siendo uno de los animales con el veneno más tóxico para los humanos, los investigadores han demostrado que todos los pulpos, la sepia, y algunos calamares son venenosos. El trabajo indica que todos comparten en común un antiguo ancestro venenoso y sin embargo, a raíz de este descubrimiento, los científicos han encontrado nuevas vías para el desarrollo y futura utilización de fármacos.
Realizado por científicos de la Universidad de Melbourne, de la Universidad de Bruselas y del Museo de Victoria, el estudio se publicó en el Journal of Molecular Evolution. El Dr. Bryan Fry del Departamento de Bioquímica de la Bio21 Institute, de la Universidad de Melbourne, Australia, dijo que "mientras que el pulpo de anillos azules sigue siendo el único grupo que verdaderamente es peligroso para los seres humanos, las otras especies han estado silenciosamente utilizando su veneno para la depredación, como paralizar una almeja y abrir su caparazón con toda tranquilidad. Los venenos son proteínas tóxicas, con funciones especializadas tales como la paralización del sistema nervioso", dijo Fry.
"Esperamos que mediante la comprensión de la estructura y modo de acción de las proteínas del veneno, podamos beneficiarnos al aplicar este conocimiento en el diseño de nuevos fármacos que actúen más eficientemente sobre una serie de condiciones, tales como el manejo del dolor, las alergias y el cáncer" continuó Fry. Si bien los venenos de muchas criaturas han sido examinados como base para el desarrollo de medicamentos, los cefalópodos (pulpos, sepias y calamares) siguen siendo un recurso sin explotar y su veneno puede representar una nueva clase de compuestos farmacológicos.
El Dr. Fry ha obtenido muestras de tejidos de cefalópodos que van desde Hong Kong, el Mar del Coral, la Gran Barrera de Coral de Australia, hasta la Antártida. Posteriormente, el equipo analizó los genes para la producción de veneno de las diferentes especies y encontró que un antepasado venenoso producía un conjunto de proteínas venenosas, pero que, al transcurrir el tiempo, nuevas proteínas se han añadido al arsenal de productos químicos en la composición del veneno de los cefalópodos. El origen de estos genes también arroja luz sobre los fundamentos de la evolución, representando un excelente ejemplo de evolución convergente, donde las especies independientemente lograron desarrollar rasgos similares.
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